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viernes, 1 de abril de 2016

jueves, 31 de marzo de 2016

REGIÓN ORINOQUIA

LEYENDA ACHAGUA




El dios Guayquerrí pondría un enorme caimán en una laguna rodeada por dos cerros, para proteger a los Achaguas de los Chibchas, quienes les exigían hijos y mujeres a cambio de no matarlos o de productos de intercambio.  Los chibchas desistirían de su asedio a los Achaguas, luego de que el caimán devorara a muchos de ellos.  Sin embargo, el animal quedaría sin alimento, por lo que engulliría a la hija del dios Casanari, quien como castigo lo convirtió en el Cerro Sanmaricote.  A su hija, de bellos ojos verdes y cabellos dorados, la sacaría de las entrañas del animal, enterrándola en otro cerro, en cuya cumbre creó una laguna.  Haría también falsos ojos que escondería en los cerros y falsos cabellos solidificando los rayos del sol casanareño.  Se dice que quienes intenten robar los ojos y cabellos de su hija enloquecerán de codicia y sus generaciones serán malditas hasta el fin del mundo.


LEYENDA CHIRICOA



Los chiricoas serían castigados por sus maldades después de muchas advertencias de dos familias que no participaban de las borracheras y orgías de sus semejantes.  Sucedió que un día de extraordinario calor, se empezaron a oír aterradores truenos.  De repente, una garza se posó sobre la laguna de los chiricoas y, bajo una danza casi hipnótica, comenzó con su pico a dibujar cruces de varios tamaños.  Luego, el ave se marchó y al instante, una lluvia torrencial llenó el territorio de los chiricoas.  La noche y el día fueron testigos de la lluvia, y mientras los hombres chiricoas buscaban refugio en la copa de los árboles, las dos familias se posaron en un totumo.  Debido a que la lluvia no se detenía, los malvados chiricoas se ahogaron en las aguas que anegaban sus tierras.
Lentamente el agua comenzó a disminuir.  Entonces las dos familias chiricoas volvieron a ver de regreso a la garza que había iniciado el diluvio.  Al mirar al cielo, el ave sopló y de repente apareció de su pico un camino de colores.  La lluvia se fue extinguiendo al tiempo que el sol salía.  Entonces, el pájaro alzó el vuelo y desde entonces, solo llueve en los períodos estacionales de lluvia tradicionales.


 LA BOLA DE FUEGO



Me la pasaba viajando hacia el llano, porque yo era enfermero.  Y nos contaron varias veces que cerca a la laguna de Carimagua aparecía una bola e’ fuego, que perseguía a los que andaban por esas tierras en la noche o en la madrugada.  A nosotros nos dijeron de varias personas que iban en su caballo y que las había perseguido la bola e’ fuego, y que para alejarla no había que rezarle, sino hablarle palabrotas, de esas de alto calibre, y así se alejaba, porque si no, entonces los tumbaba del caballo y quedaban como privados.  A uno le daba susto, pero un día se me ocurrió en la madrugada esconderme detrás de una talanquera, que quedaba cerca al camino, para mirar si de verdad existía eso.  Y como a las dos de la madrugada empecé a ver una luz a lo lejos.  Me entró un susto porque pensé que era la bola e’ fuego, pero me quedé ahí escondido esperando a ver qué sucedía, porque todavía se veía muy lejos, como de kilómetros.  Pero después se acercaba más y más, y como que la luz se hacía más grande.  Ya tenía miedo, y cuando ya iba yo a decirle las malas palabras, entonces me quedé mirando fijamente hacia la luz… era un muchacho con una linterna que se iba a visitar a la madrugada a una de las muchachas de por ahí (risas).  ¡Esa bola e’ fuego era más peligrosa que la de verdá!

 La bola e’ fuego, historia cuya veracidad muchos llaneros aseguran, surgió del relato de una madre de decapitó a su primogénito, quien estaba predestinado a ser Obispo, por caminantes.  Tal como la historia narrada por el señor Gustavo Sanabria, se dice que entre más se rece, más se acerca la bola e’ fuego, por lo que hay que gritarle improperios para que se aleje.








REGIÓN DEL CARIBE


ORIGEN DE LA SERRANÍA DE LA
SERRANIA DE MACUÍRA

 Un cacique tenía su choza en la Sierra Nevada de Santa Marta, desde donde miraba los rostros de sus tres hijos que vivían con él. Una noche soñó que ellos se alejaban hacia el norte de La Guajira. Esta concepción lo persiguió una y otra vez hasta que una noche de marzo, angustiado por el sueño, se levantó a ver si sus hijos estaban dormidos y se sorprendió: ellos no estaban en el dormitorio. Alarmado, miró hacia el norte y allí estaban tres importantes picos. Eran sus tres hijos que se habían convertido, formando desde su base, la Serranía de la Macuira.


 LA MOJANA

La Mojana es una mujer diminuta, de cabellos dorados, tan largos que le llegan a hasta los pies volteados. Vive en una casa de piedra construida debajo del agua, donde cría diversos animales domésticos y donde se baña con una totuma de oro. Antes se le veía con frecuencia por el cerro de Juanché, donde era muy fácil percibir sus huellas después de los aguaceros.

Rapta a los niños que se van a bañar en sus dominios y los lleva a su morada subacuática. Para evitar la acción de la Mojana sobre los niños, es necesario amarrarles un cordón especial, tanto en el cuello como en la cintura.

EL  HOMBRE CAIMÁN





Cuenta la historia que en El Plato, Magdalena vivió un hombre al que le gustaba espiar a las mujeres cuando se bañaban desnudas. El deseo de tenerlas cerca sin que lo vieran lo llevó a pedirle a un brujo que le preparara una pócima que lo convirtiera en caimán, para poder navegar por el río sin ser visto.     

El brujo le hizo dos bebidas, una roja para volverse caimán y otra para ser nuevamente hombre. Cuenta la leyenda que un amigo lo acompañó y cuando lo vio convertido en caimán, dejó caer la botella que contenía la poción para volver a ser hombre. Sin embargo, una gotas cayeron en su cabeza y por esa razón terminó siendo mitad hombre mitad animal. Dicen los pescadores que se aún se aparece en el río asustando a las mujeres hermosas y a las lavanderas.

REGIÓN ANDINA


DIOSA CHÍA    


La Diosa Chía es conocida como una de las dos madres principales de la humanidad. Esta era la madre protectora de la diversión, los bailes, la alergia y las artes. Pero la mítica Chia, también conocida como Huitaca, era una mujer tan hermosa como malvada, ya que arrastraba a los hombres a la corrupción y el pecado, se convertía en luna o en lechuza, aprovechando las tinieblas de la noche para llevar a cabo sus propósitos malignos.



LA LLORONA







Entre los cafetales y los yarumos, en las noches de luna llena, se escucha el grito de la Llorona. De rostro cadavérico, cubierta de harapos pringados por la lluvia y el sol, la Llorona alguna vez fue una mujer hermosa de ojos audaces que enloquecía a los hombres de los pueblos con su cuerpo de acróbata del placer. Ahora, desprovista de esplendor, deambula sin sosiego por las veredas, atormentada por la culpa del crimen y los delirios de una madre que cree llevar entre los brazos a un niño imposible.
Plañidera, diosa de los tábanos y el desconsuelo, la Llorona; como algunas aves de la espesura, jamás cesa en su canto fúnebre, aunque, intente olvidarlo atraída por el silencio de las cañadas, por el tejido invisible de las mariposas en el aire de los ríos. Algunas noches, incluso lo intenta, rodando las ventanas de las aldeas. Allí se detiene, perdida en el dolor y la sombra, mientras escucha las guitarras, las voces que con aroma de aguardiente y tabaco ahuyentaban el alba.
Dama de hiel, vagabunda del alarido, la Llorona tiene cualidad de espejismo. Algunos, la han contemplado con el lamento infanticida, bella como antes del maleficio. Otros, con el rostro de calavera, los ojos ardientes, el pelo alborotado y el quejido que sacude la montaña.

Cualquiera que sea la aparición, nadie desea ver a la Llorona. Basta con reconocer el olor, el grito desesperado, para saber que algo terrible se esconde en la maleza..



EL MOHAN

Esta es una de las más tradicionales narraciones de nuestro país, cuya ubicación no ha sido exactamente establecida ya que para muchos pertenece a la tradición de los andes huilenses, para otros al Departamento del Tolima y hasta de la región antioqueña razón por la que se le conoce con diversos nombres, tales como: El Mohan de Yarumal, El muan, El Tigre Mono, El Mohan del Tolima, entre otros.
Se le define como un ser de aspecto monstruoso, corpulento, de muy larga cabellera con la que cubre la mayor parte de su cuerpo, cara tosca y de miedoso aspecto. Son muchas las versiones que sobre el actuar de este personaje existen, sin embargo, en general, los pescadores de la región andina lo definen como travieso, andariego, buscador de aventuras, maligno, enredador y busca pleito con ellos, mientras que a las mujeres se les presenta como un sátiro, engañador enamorado y sucio.




EL SOMBRERON



Es un personaje de gran tamaño, utiliza un gran sombrero, viste oscuro y con ropa oscura, quienes lo han visto dice que se aparece de repente en el camino, y los hace correr y les grita "SI TE ALCANZO TE LO PONGO". Se dice que persigue a las jugadores tramposos, borrachos y a los trasnochadores, pero en épocas remotas persigue a los jovencitos que adquieran vicio, a los que apuestas en juegos de azar y a quienes se pervertían en plena juventud